Memorias de una masacre americana

Deja un comentario

16 de agosto de 2013 por difundimos

25/07/2013

El 30 de abril de 1871, en el Territorio de Arizona, en Aravaipa Canyon, un grupo formado por indios Tohono O’odahms, por mexicanos y por estadounidenses masacraron a más de 140 apaches mientras dormían, la mayoría mujeres y niños. Conocida con el nombre de la  Masacre de Camp Grant, este episodio es parte de la letanía infernal de masacres de los nativos americanos a lo largo de la historia estadounidense. Pero se diferencia por una razón singular: se perpetró en un territorio que estaba bajo la protección del ejército de los EE.UU.

1

 

El episodio ha dado lugar a abundante literatura, y en especial al volumen Shadows at Dawn: An Apache Massacre and the Violence of History (Penguin), de Karl Jacoby. El libro apareció en 2009, por lo que de entrada no habría razón para ocuparse ahora de su contenido. Sin embargo, hay dos razones que nos hacen modificar la norma del blog: una es la web que Jacoby dedicó al asunto, lo que nos permite mostrar un ejemplo menor de historia digital; otra es su traducción al francés (Des ombres à l’aube. Un massacre d’Apaches et la violence de l’histoire) y, en particular, la reseña publicada en Le Monde por Roger Chartier, uno de los habituales en esta bitácora. El asunto no forma parte del terreno habitual de Chartier, y se nota.

En cuanto a la website, reseñada ya en los medios académicos, se trata de un complemento al volumen, una página que utiliza la amplia gama de fuentes primarias generadas por el acontecimiento. Como se puede observar, Está dividida en siete secciones: el suceso, el juicio celebrado en diciembre de 1871, los cuatro pueblos implicados, los lugares donde sucedieron los hechos, las negociaciones de paz de mayo de 1872, el presente y los documentos relativos a todo ello.

Por lo que respecta al breve comentario de Chartier,se inicia con la descripción del suceso, de ese acto cruel de la historia estadounidense. A lo que añade:

Cuando el 6 de mayo el Tucson Citizen da cuenta de lo que rotula como “represalias sangrientas”, el diario ofrece una interpretación del hecho que hace de las víctimas los verdaderos culpables y convierte el ataque en una justa respuesta a las atrocidades cometidas por los apaches contra los colonos de Arizona, despojados de la protección de las autoridades federales. Si bien unos días más tarde el teniente Royal Whitman, que había permitido a los apaches establecerse en una reserva de hecho en el cañón, denuncia en su informe la masacre perpetrada como una violación de un acuerdo de paz, fue la versión de periódico, la de los atacantes, la que se impuso. Se justifica la absolución de los responsables dictada en el juicio a que se les sometió en diciembre de 1871, repetida en la memoria de los actores y en las publicaciones de las sociedades científicas creadas en Arizona para escribir y celebrar la historia de los pioneros. Como escribe Karl Jacoby: “La interpretación predominante del pasado a menudo goza de su estatuto no por su valor histórico intrínseco sino por la dominación social de sus abogados”.

Su libro, de una erudición impecable, quiere que se oigan otras memorias del evento, suprimidas o eliminadas por la versión de los notables de Tucson. No fueron los únicos asesinos. Los indígenas O’odham y los mexicanos también participaron en la masacre. Los primeros conservaban huellas del pasado llevada mediante bastones-calendario que marcaban los acontecimientos más importantes de cada año. Uno menciona el hecho trágico señalando solo capturaron algunos niños, que luego los vendieron a los colonos. Antes y después de 1871, la historia consignada por los O’odham es ante todo la de sus luchas y sus guerras contra aquellos a los que se refieren como el “enemigo” -es decir, los apaches.

2

 

La memoria de los “mexicanos”, que se convirtieron en estadounidenses con la incorporación de Arizona a los Estados Unidos en 1848, estaba obsesionada con las incursionescon apaches contra ellos. Iniciadas en la época de la colonia española, estas devastadoras expediciones tenían como objetivo la destrucción de granjas, el robo de ganado, la captura de mujeres y niños. En el folklore de estos colonos, estas incursiones apaches estaban mucho más presentes que la guerra contra los invasores estadounidenses.

Para los O’odham y los mexicanos, el asalto del 30 de abril de 1871 fue, pues una respuesta necesaria y legítima a las exacciones de quienes les habían desposeido de sus tierras o que ejercían una constante amenaza sobre sus bienes y sus vidas.

Es con una misma atención a las palabras utilizadas por cada grupo para designarse a sí mismo o designar al otro donde Karl Jacoby redescubre la memoria de las víctimas. Para el pueblo apache, esta solo se encuentra en los relatos de los sobrevivientes. Sus recuerdos están marcados por la barbarie de los agresores, el recuerdo de las antiguas masacres que sufrieron y de las reiteradas ocasiones en que firmaron la paz con las autoridades estadounidenses. Los testimonios más conmovedores muestran la desesperada súplica por el retorno de los niños secuestrados durante el ataque.

Un trágico suceso. Cuatro memorias. Y cuatro historias escritas por el historiador respetando la lógica y las categorías de sus actores. Karl Jacoby los distingue para urdir y significar mejor que, en las zonas que son fronterizas, en los márgenes donde las fronteras son móviles y la soberanía disputada, se repiten a través de los siglos los mismos conflictos y una violencia semejante.

Su libro muestra que no hay contradicción entre el respeto a las múltiples interpretaciones del pasado y la posibilidad de establecer las razones, o sinrazones, que nos permitan comprender tanto los acontecimientos como los relatos que los cuentan. También muestra que el historiador tiene una responsabilidad ética que le obliga a “tener en cuenta estas historias que la violencia ha reducido para siempre al silencio”.

>> extraído de: http://clionauta.hypotheses.org/12385

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

APHU

18 de Julio 1825 apto.401 / Telefax 2401 4774 / HORARIOS: Miércoles y Viernes de 10.00 a 18.00 Hs. Skype: APHU.Uruguay

Asóciate a la APHU

Novedades por Whatsapp

Ingrese su correo electrónico para recibir las novedades de la APHU por email

Publica en la Revista

AHORA PUEDES PUBLICAR EN LA REVISTA DE LA ASOCIACIÓN

Ofrecemos a nuestros colegas (ya sean nacionales o extranjeros) la posibilidad de publicar artículos de investigación en nuestra REVISTA, la que cuenta con ISBN. Estos trabajos son revisados, previa publicación, por un comité de lectura compuesto por excelentes académicos del país. Por mas info click aquí

A %d blogueros les gusta esto: