Guerra ruso-turca (1877-1878)

Deja un comentario

7 de febrero de 2013 por difundimos

03/02/2013

Al inicio de la guerra, Rusia destruyó todas las embarcaciones del Danubio, asegurando su paso en cualquier punto. Esto no significó nada para los turcos. En junio, una unidad rusa pequeña pasó el Danubio cercano al delta, en Galatz y marchó hacia Ruse. Esto dio mayor confianza a los turcos de que la gran fuerza rusa cruzaría a la mitad del reducto turco. En julio, los rusos construyeron un puente a través del Danubio, en Svishtov, y lo cruzaron. No había tropas turcas significativas en el área. El comando en Estambul ordenó a Osman Pasha marchar en esa dirección y proteger la fortaleza de Nikopol. De camino a Nikopol, Osman Pasha se enteró de que los rusos ya la habían tomado, así que se dirigió a Pleven. Menos de 24 horas después de que Osman Pasha fortificara Pleven, numerosas fuerzas rusas a cargo del carismático “General Blanco” Mijaíl Skóbelev atacaron la ciudad. Osman Pasha organizó una defensa brillante y repelió dos ataques rusos con pérdidas enormes del lado enemigo. Para entonces, ambos bandos tenían la misma cantidad de elementos y el ejército ruso se sentía desanimado. La mayoría de los analistas coinciden en que un contraataque habría permitido a los turcos hacerse del control y destruir el puente. Sin embargo, Osman Pasha tenía la orden de mantenerse en el fuerte de Pleven, así que allí se quedó…

Rusia no tenía más tropas que atacaran Pleven, así que la sitiaron; pidiendo a los rumanos que apoyaran con tropas. Poco después, las fuerzas rumanas cruzaron el Danubio y se unieron al sitio. El 16 de agosto, en Gorni-Studen, los ejércitos alrededor de Pleven, renombrados como los Ejércitos del Oeste, quedaron bajo el control del príncipe rumano Carol, asesorado por el general ruso Pável Dmítrievich Zotov y el general rumano Alexandru Cernat. Los rumanos lucharon valientemente para capturar los reductos de Grivitza alrededor de Pleven, y lo mantuvieron bajo su control hasta el final del sitio. El sitio de Pleven duró de julio a diciembre de 1877, después de que los Ejércitos del Oeste cortaron todas las rutas de suministro hacia la fortaleza. A fines de noviembre, las fuerzas otomanas intentaron romper con el sitio en dirección de Opanets, en el sector defendido por las tropas rumanas. El intento falló y, el 28 de noviembre, el herido comandante Osmán Pasha fue capturado. Entregó su espada al coronel rumano Mihail Christodulo Cerchez.

Campo de Batalla cerca del Paso de Shipka, Pintura de Vasili Vereshchagin

Campo de Batalla cerca del Paso de Shipka, Pintura de Vasili Vereshchagin

Los rusos, bajo el mariscal de campo Yósif Vladímirovich Gurko, capturaron los pasos de la montaña Stara Planina, que eran cruciales para maniobrar. Después, ambos bandos pelearon las Batallas del paso de Shipka. Gurko realizó varios ataques al Paso de Shipka y finalmente consiguió asegurarlo. Las tropas turcas intentaron recapturar esta ruta, para reforzar a Osman Pasha en Pleven, pero fallaron. A la postre, Gurko lideró una ofensiva final que aplastó a los turcos alrededor del Paso de Shipka. La ofensiva turca en el Paso de Shipka es considerada uno de los peores errores de la guerra, dado que los demás pasos estaban prácticamente sin protección. Para entonces, un gran número de soldados turcos se mantuvieron fortificados a lo largo de la costa del Mar Negro y se involucraron en muy pocas operaciones. Un fuerte contingente finlandés, una unidad rumana de más de 40 mil soldados y brigadas voluntarias de la población búlgara local lucharon en la guerra del lado de los rusos. Para expresar su gratitud al batallón finlandés, cuyo impacto fue desproporcionadamente mayor que su tamaño, el Zar dio el nombre al regimiento de “Batallón de los Viejos Guardias“. Mantienen esa designación hasta el día de hoy.

Rusos cruzando el Danubio, obra de Nikolai Dmitriev-Orenburgsky, en 1883

Rusos cruzando el Danubio, obra de Nikolai Dmitriev-Orenburgsky, en 1883

En febrero de 1878, el ejército ruso casi había alcanzado Estambul pero, temiendo que la ciudad cayera, los británicos enviaron una flota de acorazados para intimidar a Rusia y prevenir que entraran a la ciudad. Bajo la presión de la flota para negociar, y habiendo sufrido pérdidas enormes, algunos estiman 200 mil hombres, Rusia aceptó buscar un arreglo; firmándose el Tratado de San Stefano (Ayastefanos Antlaşması en turco) el 3 de marzo, por el cual el Imperio Otomano reconocía la independencia de Rumanía, Serbia y Montenegro, así como la Autonomía de Bulgaria. Alarmadas por la extensión del poder ruso en los Balcanes, las grandes potencias modificaron el tratado en el Congreso de Berlín…[1]

[1] Rusia declaró la guerra a Turquía el 24 de abril de 1877. Algunos describen esta guerra como “una guerra entre el tuerto y el ciego” debido a los muchos errores de estrategia y juicio cometidos por ambos bandos, aunque esto era un problema común durante las guerras contemporáneas, desde la de Crimea hasta la de los bóers. Sobre el papel, el resultado de la guerra era incierto. Los rusos tenían capacidad para armar un ejército mayor, de hasta 200 mil hombres, mientras que los turcos tenían cerca de 160 mil soldados en la Península Balcánica. Los turcos tenían la ventaja de las fortificaciones y del control total del Mar Negro, además de contar con barcos patrulleros en el Danubio. Sin embargo, en la realidad la capacidad militar turca puede estimarse en un 25% de lo expuesto por las cifras. Por añadidura los turcos desconocían totalmente los planes rusos e hicieron pocos intentos por predecir sus acciones y contrarrestarlas, prefiriendo mantenerse encerrados tras las fortificaciones, esperando hasta que el enemigo llamara a sus puertas. El mando militar turco en Estambul había subestimado la capacidad rusa. Supuso que los rusos serían demasiado perezosos para marchar a lo largo del Danubio y cruzarlo lejos del delta, y preferirían el camino corto a lo largo de la costa del Mar Negro, despreciando el hecho de que en esta área estaban las fortalezas turcas más fuertes, bien suministradas y guarnecidas, mientras que sólo había una posición correctamente fortificada a lo largo de la parte interior del Danubio, la de Vidin, que estaba guarnecida simplemente porque las tropas lideradas por Osman Pasha acababan de aplastar a los serbios en su reciente guerra contra Turquía.

>> extraído de: http://factoriahistorica.wordpress.com/2013/02/03/guerra-ruso-turca-1877-1878/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

APHU

18 de Julio 1825 apto.401 / Telefax 2401 4774 / HORARIOS: Miércoles y Viernes de 10.00 a 18.00 Hs. Skype: APHU.Uruguay

Asóciate a la APHU

Novedades por Whatsapp

Ingrese su correo electrónico para recibir las novedades de la APHU por email

Publica en la Revista

AHORA PUEDES PUBLICAR EN LA REVISTA DE LA ASOCIACIÓN

Ofrecemos a nuestros colegas (ya sean nacionales o extranjeros) la posibilidad de publicar artículos de investigación en nuestra REVISTA, la que cuenta con ISBN. Estos trabajos son revisados, previa publicación, por un comité de lectura compuesto por excelentes académicos del país. Por mas info click aquí

A %d blogueros les gusta esto: